Cómo reducir el estrés con técnicas simples
El estrés forma parte de la vida, pero cuando se acumula afecta el sueño, el ánimo y la salud. Estas técnicas no lo eliminan, pero te ayudan a manejarlo mejor en el día a día.
1. Respiración lenta (2 a 5 minutos)
Inhala por la nariz contando hasta cuatro y exhala despacio por la boca contando hasta seis. Alargar la exhalación ayuda al cuerpo a pasar a un estado más tranquilo. Repite durante unos minutos.
2. Camina 10 minutos
Un paseo corto, de preferencia al aire libre, reduce la tensión y despeja la mente. No hace falta que sea ejercicio intenso.
3. Escribe lo que te preocupa
Anotar en papel lo que tienes en la cabeza ayuda a ordenar los pensamientos. Después, elige una sola acción pequeña que puedas hacer hoy.
4. Pon límites a las noticias y a las redes
Revisarlas constantemente mantiene el cuerpo en alerta. Define uno o dos momentos del día para ponerte al día y silencia las notificaciones el resto del tiempo.
5. Prioriza
Elige las tres tareas más importantes del día. Lo demás puede esperar o delegarse. Decir no a algo también reduce la carga.
6. Cuida lo básico
El poco sueño, saltarse comidas y no moverse empeoran la sensación de estrés. Dormir, comer con regularidad y mover el cuerpo son tu primera línea de defensa.
7. Habla con alguien
Contar cómo te sientes a una persona de confianza alivia más de lo que parece.
Cuándo pedir ayuda profesional
Busca apoyo de un psicólogo o médico si el estrés o la ansiedad interfieren con tu trabajo, tus relaciones o tu sueño durante semanas, si tienes ataques de pánico o si sientes que no puedes más. Si alguna vez tienes pensamientos de hacerte daño, contacta de inmediato con los servicios de emergencia o con una línea de ayuda de tu país, o habla con alguien cercano. No tienes que pasar por eso solo.
Este artículo es informativo y no sustituye la consulta con un profesional de la salud. Lee el aviso médico.