Salud

Cómo cuidar la piel del sol en climas cálidos

octubre 23, 20262 min de lectura

La radiación ultravioleta es la principal causa de manchas, envejecimiento prematuro y cáncer de piel. En lugares cálidos, cercanos al ecuador o a gran altura, la radiación suele ser más intensa, así que la protección debe ser parte de la rutina diaria.

Elige bien el protector solar

Busca uno de amplio espectro, con SPF 30 o más. La textura que prefieras es la mejor, porque la usarás con más constancia.

Aplica la cantidad suficiente

La mayoría de las personas se pone menos de la necesaria. Para el rostro y el cuello, una referencia habitual es la cantidad que cabe a lo largo de dos dedos. Para el cuerpo completo, aproximadamente una copa pequeña de producto.

Reaplica con frecuencia

Cada dos horas si estás al aire libre y después de nadar, sudar mucho o secarte con la toalla. Aunque el envase diga resistente al agua, ninguno dura todo el día.

Combina varias barreras

  • Sombrero de ala ancha y gafas con protección UV.
  • Ropa de tejido cerrado o con factor de protección UPF.
  • Sombra, sobre todo entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde.

Los días nublados también cuentan

Las nubes dejan pasar gran parte de la radiación UV. Si vas a estar fuera, usa protector aunque no haya sol directo.

Revisa tu piel

Una vez al mes, mira tu piel frente a un espejo. Presta atención a lunares que cambian de forma, color o tamaño, que tienen bordes irregulares, que sangran o que no cicatrizan. Si notas alguno, pide cita con un dermatólogo.

Nota para pieles oscuras

Las pieles con más melanina tienen cierta protección natural, pero no son inmunes al daño solar ni al cáncer de piel. El protector solar es recomendable para todos los tonos de piel.

Este artículo es informativo y no sustituye la consulta con un profesional de la salud. Lee el aviso médico.

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